El emprendimiento es una opción que muchas personas consideran por las ventajas que supone.

 Las condiciones laborales entre un negocio propio y el ser empleado por cuenta ajena pueden llegar a ser abismales, comenzando con la capacidad que tiene el emprendedor de disponer y manejar su tiempo laboral de una forma más dinámica.

Muy pocos empleos dan esa libertad, por lo cual muchos trabajadores dejan su cargo para iniciar una Startup.

No todas las personas son suficientemente valientes como para comenzar con algo nuevo y desconocido.

Quienes quieren iniciar un proyecto de emprendimiento tratan de ser realistas consigo mismo y entienden lo difícil de acondicionar un lugar de trabajo por el tema económico de aspectos como el alquiler y la remodelación. Pero la verdad es que una startup no necesariamente requiere un ambiente laboral dedicado.

Se subestima muchísimo la capacidad que pueden tener los hogares como lugar de inicio de algún proyecto, y la ventaja que esto aportará es una clara reducción de riesgos junto a otros beneficios como la comodidad y la libertad.

A pesar de esto, nuestra casa no está hecha para todo tipo de negocios aunque conviene conocer cuáles de ellos encajan en el hogar.

Algunas de las ideas cliché para montar negocios en casa incluyen la fabricación de productos caseros, la bisutería, la fabricación de ropa, venta de comida, ventas por catálogo, cursos, traducción de documentos, tutorías, cuidado de mascotas, entre otros.

Pese a que pueden llegar a tener resultados sustanciales en el largo plazo, no se consideran todos los recursos disponibles.

El recurso más subestimado es Internet. Cualquiera de estas actividades podrían verse limitadas por la poca penetración que tienen, al no poder llegar a clientes procedentes de lugares más lejanos.

Internet, por tanto, es un espacio adicional que permite al negocio crecer por encima de la demanda posible de su ubicación geográfica, abarcando más clientela y permitiendo un crecimiento que permite rentabilizar nuestro proyecto.